Inadecuada

Con todas las maletas a medio deshacer (excepto la del curro, que ya la vuelvo a tener hecha) descubro que tengo una carta en el correo que me informa que me han apeado de un proceso de selección en el que estaba (vamos, una posible oferta de trabajo que se va al garete).

Y como suele suceder en este tipo de situaciones, me pregunto qué ha ido mal, que es lo que le falla a mi currículum, que es lo que me falla a mí. Me deprimo un poco, siento pena. Luego pienso que tengo suerte de tener trabajo, salud y de momento, donde caerme muerta y me siento todavía peor por sentirme mal. En días como hoy me siento inadecuada en todos los frentes. Miro mis maletas, las cosas que tengo por hacer, las que debería haber hecho, las que sé que no me va a dar tiempo a hacer

Y pienso que no sé si es que necesito otra vida o todo lo contrario, que menos es más y que tengo que empezar a dejar irse cosas de las manos para concentrarme en aquello que realmente es importante. Vivimos en una sociedad muy enferma, hace mucho tiempo que no somos, sino que tenemos… y a la hora de la verdad todos sabemos que lo que tenemos se nos puede quitar y lo importante es en realidad lo que somos.