¿Me arriesgo? ¿Os arriesgáis vosotras?

Llevo un año admirando a distancia a mi colega blogera @melisatuya, que como una trapecista sin red se lanzó en el intento de escribir un folletín a lo Alejandro Dumas. Y ahí está, cada minuto más cerca de cumplir su reto. Si no le habéis echado el ojo todavía a “Mastín“, os la recomiendo, una historia muy entretenida con un trasfondo de animales que va como anillo al dedo en el blog de la muchacha. Por cierto, si no habéis leído su libro “Galatea”, también estáis tardando. Atreverse con un género como es la ciencia ficción en España ya es de sobresaliente.

Como decía, la llevo admirando, porque a pesar de que tengo muchas cosas por ahí escritas, siempre las dejo aparcadas en un cajón y no me fuerzo a mí misma a ponerlas en limpio y sacarlas a los ojos del público. Pero como el Año Nuevo entre copa y copa de vino me dió por tomar nuevas resoluciones para ser original, decidí que a lo mejor podía tomarle el relevo. No sin red, como ha hecho ella. Tengo una novela de adolescencia terminada desde hace unos años y solamente tendría que darle una vuelta de edición e irla pasando de papel a digital sobre la marcha semana a semana.

Frauenlauf

Otra salida del armario por delante. ¿Me arriesgo? ¿Os arriesgaríais vosotros a financiar el crowfunding más raro del mundo? Porque si me decido a ponerme en pelota literaria aquí mismo, al menos lo pienso hacer por una buena causa. El animalismo ya sabe Mel que no es lo mío, así que después de darle unas cuantas vueltas sobre cómo podría organizar el tema para que de verdad tenga un efecto solidario y positivo y no sea una completa decepción en caso de que pinchemos por el camino o a la gente no le guste (sí, así soy yo, tan positiva desde el comienzo), me he decidido por lo siguiente:

  • Abro los dos primeros capítulos en viernes en una página aparte, en el blog…
  • Después sigo publicando la historia viernes a viernes, pero protegida con contraseña.
  • Para conseguir la contraseña tan sólo es necesario que me pongas una foto de tu dorsal solidario de uno entre cien mil en los comentarios del blog, en FB o en TW. Si ya lo tienes enhorabuena. Si no, conseguirlo es fácil aquí.

Por supuesto esta es una acción muy de andar por casa. No voy a andar controlando que no os paséis las contraseñas ni nada de eso. Pero el euro que cuesta el dorsal es el precio que le pongo a mi vergüenza (que es mucha, para que os hagáis a la idea he necesitado una copa de vino y toneladas de autobombo para decidirme). Me parece una manera equilibrada de repartir riesgos. Si esto se queda en nada, sabéis por lo menos que habéis contribuido a una causa que merece la pena.

Y antes de cambiar de opinión y arrepentirme, voy a darle al botón de publicar…

La suerte

Ayer la muerte volvió a pasarnos de largo de manera espectacular en los Alpes franceses. Y si estoy comentándolo ahora mismo en el blog es porque, por ciertas razones, esta vez me ha tocado más de cerca. Ya le conté a alguien ayer que un accidente de avión es una tragedia del primer mundo. Todos los días muere en el planeta el equivalente en gente a cientos de aviones como este por una causa estúpida y predecible como es el hambre. Lo sé, no lo he olvidado y no voy a dejar de poner las cosas en perspectiva.   Pero hace apenas dos semanas estaba volando en un aparato del mismo modelo con la compañía madre de Germanwings, seguramente por el mismo pasillo aéreo y atravesando los Alpes. Feliz porque por fin he conquistado mi miedo a volar, precisamente porque estadísticamente estas cosas pasan. Pero he decidido que no merece vivir la pena asustada así que ahí estaba. Por eso ayer, cuando salí después de una reunión con el cliente para volver a casa y escuché en la radio de la secretaria de la empresa las temidas palabras: “aparato… ha perdido el contacto… Barcelona-Düsseldorf”, me imaginé lo que estaba pasando y me causó mucha impresión.

Mayo 008

Lo único que podemos hacer es disfrutar del camino, porque nadie tiene seguro cuando acabará…

Después el viaje en carretera escuchando informaciones, que probablemente no habría ningún superviviente, las tragedias individuales de cada comunidad y de cada familia. Intentando encontrar un sentido. Escuchando hasta que despertaron un poco mi ira el que había no se cuántos alemanes, “taitantos” con apellido español, tweets diciendo que si el avión iba lleno de catalanes y alemanes no importaba… y en un momento de surrealismo kafkiano, hasta que se creía no había sajones entre las víctimas. Lo dije ayer y lo repito hoy palabra por palabra: ni comprendo el provincianismo, ni lo quiero comprender, venga del bando que venga. Han muerto 150 personas, me da igual de donde vinieran… Aclaro, porque me lo han preguntado, que Germanwings es una compañía de bajo coste pero que tiene un servicio bastante bueno, aparte de que pertenecen al grupo Lufthansa, que tiene fama de ser riguroso con los estándares de seguridad y mantenimiento de los aviones. Yo he volado varias veces con ellos y no he percibido nada fuera de lo normal cuando vuelas frecuentemente. Retrasos, cambios de avión, averías… en el momento en el que tomas más de dos aviones anuales, te das cuenta de lo frecuentes que son estos pequeños problemas. Lo que es estadísticamente muy raro es que haya un accidente de estas características y más todavía en un vuelo regular entre dos aeropuertos europeos con mucho tráfico. No me puedo acordar de la última vez que pasó en Europa, pero tengo claro que estadísticamente nos iba tocando. Desmiento, porque también me lo han preguntado, que haya actualmente más accidentes aéreos. Lo que ha ocurrido y se explica perfectamente en este artículo de Verne es que en 2014 hemos tenido un par de ellos de éstos que “dan titulares” por lo raro y espectacular. El “misterio del avión malasio”, hasta el momento en que se encuentren los restos del aparato, si es que alguna vez se encuentran, ha encendido la imaginación de muchas personas. Lo cierto es que casos así ocupan horas y horas de comentarios en prensa precisamente porque son únicos y no ocurren todos los días. Si nos regocijásemos de la manera que lo hacemos con los accidentes de avión con los de coche, estaríamos aterrados de salir hasta de fin de semana a la Aldea de al lado. Una amiga que trabaja en el aeropuerto de Barcelona se comió ayer este marrón en vivo y en directo. Mira que odio mi curro, pero nada puede ser peor que el día de trabajo que tuvo ella ayer. No puedo terminar sin agradecerle a ella directamente su servicio ayer. A ella, en representación de todas las personas que ayer tuvieron que tragarse su propio duelo para ponerse al servicio de las víctimas y de los que seguíamos viajando, controlando el caos que se produce en un suceso de estas características. Gracias a todos los que están ahí después del huracán, funcionando para que la vida sigue. Porque lo cierto es que va a seguir, no va a pararse y no tenemos más remedio que seguir con ella. Y aclarado esto, me sumo a la iniciativa de un actor alemán que me parecía un tipo con cabeza y después de este tweet me lo parece aún más: “Pienso en los pasajeros del y cierro el pico”.

Ich denke an die Passagiere von und halte mal die Klappe…

Es hora de que cerremos todos el pico y dejemos a la gente que se deja los cuernos cada vez que hay un accidente aéreo, hacer su trabajo. Puede durar semanas e incluso meses, aviso. Pocos procesos hay tan rigurosos como el del análisis de fallos aéreos. Y si alguien tiene curiosidad por ver cómo es, no hace falta meterle una cámara a las víctimas recientes y a los investigadores aéreos que están currando por las narices. Hay unos documentales en el National Geographic (May Day: Air crash investigation), que satisfacen la curiosidad científica del que la tenga.

Esos post que se quedan en el tintero…

Si la semana pasada los Supernenes se tomaron fiesta el viernes es porque están preparando algo especial, el primer post mano a mano con una amiga muy querida en el que hablaremos de los sistemas educativos en el país que conoce cada una.

 

Como sé que alguno de vosotros lo estáis esperando anuncio ya que el post de los Mercadillos de Navidad se ha quedado en el baúl de los recuerdos. Es ese sitio que tienen todos los blogs, donde van a parar esos post que aunque están terminados o a punto de ser terminados han pasado su fecha de caducidad. He pensado en contaros que hay en ese cajón de sastre de mi blog, para que os hagáis a la idea de qué puede esperaros en algún momento dado.

 

En el caso de los Mercadillos está claro que no van a salir porque la ropa ya no es para este tiempo. Pero probablemente el post vuelva el año que viene con algún toquecillo más como poner un par de fotos del famoso Striezelmarkt de la Aldeíta (este año ni tiempo me ha dado de ir a fotografiarlo).

 

Otro post muy interesante que se me quedó en el armario y que probablemente aproveche para salir este año si se repite la experiencia es uno que escribí para #blogentrecienmil sobre como correr en familia. No se puede decir que hayamos conseguido un rendimiento constante con este tema, pero sí que lo hemos hecho ya unas cuantas veces y podemos compartir la experiencia, sobre todo por una buena causa.

 

Los post de viajes son tambíen de los que lleva una tiradita de tiempo prepararlos, París y Eurodisney ya salieron del tintero pero tengo muchos otros destinos que hemos alcanzado en familia y que me encantaría presentaros cuando vaya teniendo tiempo: Nueva Orleans, Malta, Mallorca. Y no solamente escapadas que requieran tiempo, para algunas de día como el Museo del Prado, el zoo de Leipzig, L ‘Oceanogràfic, el parque Warner, la Galería de Arte Antigüo de Dresden… también hay sitio.

 

Y en cuanto a ideas para temas de desarollo, tengo en el disparadero un post sobre conciliación para #concilia13F y me encantaría hablar sobre el tema de la diferencia entre hechos y opinión y porqué si bien todo el mundo tiene derecho a tener su opinión, lo que no se puede es opinar ignorando los hechos que conocemos… Llamemoslo “teoría de la relatividad psicológica”.

 

Pues ese es el plan. Espero que sea lo suficientemente interesante como para que sigáis sintonizando. Mi problema crónico es como siempre la falta de tiempo y energías, pero siempre digo que nunca olvido un tema, solamente lo pospongo.

 

¿Te parece qué el mundo es un lugar cada vez más violento? Mira todos los datos

Cuando ocurren cosas como las que han pasado en Francia esta semana todos nos horrorizamos. Todos protestamos sobre la violencia que hay en el mundo, lo horrible que es el mundo que le estamos dejando a nuestros hijos…

Yo he de reconocer que hasta hace poco pensaba lo mismo, pero Steven Pinker (que es uno de mis autores de ensayo científico favoritos) publicó hace poco un libro con el bello título de: “The better angels of our nature” (“Los ángeles que llevamos dentro”) y después de leerlo he tenido que aceptar que las pruebas están en contra de ese pensamiento negativo… (SM, puedes decir “Yupiiii”, que esta guerra la has ganado tú).

https://embed-ssl.ted.com/talks/steven_pinker_on_the_myth_of_violence.html

El truco es que el número de radicales por supuesto aumenta, pero el número de personas pacíficas que solamente desean vivir en paz, aumenta más. Somos más, nos falta hacer el mismo ruido que hacen esos pocos intolerantes… y recordar que la seguridad absoluta no existe, que siempre un cretino con una escopeta es capaz de montarla, en cualquier lugar, por cualquier motivo…

Difundo esta idea y este pensamiento porque es más importante que nunca mantenernos en la racionalidad. Ya están surgiendo las noticias de que la ultraderecha francesa está pidiendo radicalizarse frente al islam, olvidando que alguno de los muertos eran practicantes de esta religión que han aceptado que viven en una sociedad laica y secular que protege sus creencias y las de todos. Cordura. Los dibujantes de Charlie Hebdo, que son nuestros mártires esta jornada, serían los primeros en encontrarle la caricatura a esta situación…

Pegida Blues

Me gustaría saber el alemán suficiente para mandarle esta carta tal como está escrita, con sus quiebros y requiebros en mi lengua natal al manifestante medio de Pegida. Mis profes de alemán siempre me dicen que tengo una manera de expresarme particular, casi poética… y faltas de ortografía que no comete ni un niño de diez años. Llegué tarde a esta lengua, que por otra parte siempre me ha encantado. Y por eso muchas veces alguna gente se piensa que mi falta de ortografía es falta de cultura. O falta de esfuerzo. O falta de integración. Y no es verdad. Amo este país, amo esta cultura con el amor de los niños adoptados que saben desde el principio que lo son y han aceptado plenamente a la familia que les acoge y la aman por eso, porque han sido acogidos y amados en ella como uno más desde el principio.
Por eso me duelen los movimientos como Pegida, porque me dejan una herida en el alma. Porque creo que se aprovechan de que conmigo juegan con ventaja: no les apoyo, no les comprendo, pero como decía Voltaire, sería capaz de dar mi vida porque expresen sus ideas libremente. Pero es que su idea es aniquilar lo distinto. No me engañan con eso de la “islamización” de Alemania. Basta con viajar un poco para darse cuenta de que la Aldeíta es uno de los rincones menos islamizados de este país. Me da en la nariz que por ahí es por donde se empieza y como dijo el pastor Niemöller en aquel sermón de Semana Santa que creo que tendría que leerse como parte del currículo en todas las escuelas, si no hablo ahora cuando vengan a por mí será demasiado tarde.
No creo que la mayoría de las personas que se manifiestan los lunes en la Aldeíta de verdad hayan considerado el puchero de m… que están removiendo. Creo que la media son ciudadanos con miedo. Miedo porque cuando no se conoce lo diferente todo son estereotipos.
El miedo es libre, es también muchas veces irracional y me parece un sentimiento humano expresarlo. Pero el problema amigos, es que estáis caminando entre bestias. Y vosotros a lo mejor no váis a hacer nada, ni se os ocurriría implicaros en la violencia. Pero las bestias se sienten apoyadas por la masa. ¿Cuánto tiempo creéis que va a pasar antes de que la cosa estalle? ¿Antes de que uno de esos bestias beba una copa de más y se sienta apoyado por 15.000 personas para partirle la cabeza a alguien? ¿O para que algún extranjero se sienta amenazado y responda con violencia desproporcionada a toda esta locura? Yo también tengo miedo y a lo mejor soy culpable por callármelo, por no salir a la calle y contaros ese miedo que las personas de buena voluntad tenemos…
Hace un par de meses mataron a una estudiante de un golpe en la cabeza por haber mostrado coraje civil y haberse opuesto a un matón que estaba molestando a unas crías. En su momento no hablé del tema porque en ciertos casos me parece que los temas “de actualidad” hay que dejarlos reposar antes de tocarlos. Pero ahora me viene a la cabeza porque Tugce era una de estas personas islámicas que parece que van a estropear vuestro bonito país. Era de origen turco y su familia es de religión islámica. Y a pesar de ello, sacó pecho, dió la cara y acabaron con su vida por ello.

En mi mundo no hay diferencia por razas, no ha diferencias religiosas, ni de nacimiento, ni de color… en mi mundo hay personas. Y si tuviera que hacer una única división entre ellas, sería entre las personas que procuran hacer lo mejor para todos en su entorno y las que no. Si la Alemania del futuro está entre lo que representa Tugce y lo que representáis vosotros, tengo muy claro que es lo que prefiero para mí y para mis hijos.

Este es el post número 100

Vale que parte de ellos son esos post privados con fotos y que si alguien no se lleva el premio a la regularidad de este año somos nosotros… pero me he dado cuenta y me ha apetecido celebrarlo de forma especial. Así que he recuperado un reto que se me pasó hace poco en uno de mis grupos de fotografía, para el que tenía ya la idea pero la acabé dejando pasar por procrastinadora…
100_posts

 

Han sido cien post preciosos, podrían ser cien más si tuviera tiempo para todo lo que quiero hacer en esta vida… pero mira, lo importante es no dejarlo, seguir publicando. A lo mejor caen otras cien entradas más. Seguiremos con mis neuras en los días tres, con los lunes musicales, con el lema mensual, con el diario de los Supernenes algún que otro viernes y puede que algún día lleguemos a contar nuestros viajes, esas recetas vegetarianas que os prometo y nuestras aventuras domésticas con un poco más de ritmillo. Hay que caminar.

 

A los que estáis al otro lado, cien veces gracias. Estáis invitados a un trago, yo sin alcohol, que estoy sola con los Supernenes…